Luego de un respiro de la COVID-19, y cuando se cumplían 40 años de los primeros casos de SIDA, el Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el Sida -ONUSIDA- propuso la “Estrategia Mundial contra el Sida 2021-2026”[1], dado el retraso que están presentado los países para alcanzar las metas propuesta y poder acabar con el sida como amenaza a la salud pública al 2030. En el documento se proponen “acciones prioritarias en 10 áreas de resultados y cinco asuntos transversales para acelerar el progreso hacia la consecución de la visión de cero nuevas infecciones, discriminación cero y cero muertes relacionadas con el Sida”[2]. La estrategia presenta nuevos y ambiciosos objetivos y compromisos para ser alcanzados, como meta intermedia, en todos los países y comunidades para todas las poblaciones y grupos de edades antes del 2025.

Situación del VIH y SIDA en la Región de América Latina y el Caribe 2020.

El último informe del Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el Sida -ONUSIDA- (2021)[3], revela que de un estimado de 100.000 nuevas infecciones en 2020, el 92% fueron en poblaciones clave y en sus parejas sexuales, siendo la comunidad gay y los hombres que tienen sexo con otros hombres lo más afectados. Respecto de la mortalidad relacionada con VIH y Sida, disminuyó en un 21% entre 2010 y 2020, habiendo sufrido este último año la pérdida de 31.000 mil vidas de adultos y niñes.

En lo que respecta a la Estrategia de Prevención Combinada, en 2020, sólo 6 de 17 países de la región reportan haber implementado Profilaxis Oral Pre-Exposición -PrEP- y sólo uno reporta ofrecer Auto-Testing para VIH.

El informe da cuenta del daño a las economías que ha producido la pandemia por COVID -19, poniendo una presión adicional al sistema público de salud; aunque reconoce como avance que más del 90% de los países de la región han implementado políticas o estrategias de protección social.

La Cascada de las metas 90-90-90 para la región de Latinoamérica y el Caribe, revela que:

Primer 90: Un 81% de las personas estimadas que viven con VIH conocen su situación serológica[4]. La brecha es de 180.000 personas.

Segundo 90: Un 65% de las personas que conocen su diagnóstico se encuentran en Tratamiento Antirretroviral. La brecha aumenta a 320.000 personas.

Tercer 90: Un 60% de las personas que se encuentran en Tratamiento Antirretroviral alcanzan la supresión viral. La brecha es de 270.000

El avance logrado en diagnosticar y disminuir ese pilar ha llevado que la mayor brecha se concentra en aquellas personas que conociendo su situación de VIH+ no se encuentran en tratamiento antirretroviral.

 

Metas 90-90-90: Situación del VIH y Sida en Chile 2020.

El informe establece que un estimado 77 mil personas viven con VIH en nuestro país; de las cuales 70 mil conocen su situación diagnóstica. Es decir, alcanzamos un 91% en el primer pilar.

En el segundo pilar de los 90s, la brecha aumenta. Sólo 54.153 personas que conocen su diagnóstico se encuentran en Tratamiento Antirretroviral, lo que representa el 70% del estimado de personas que viven con VIH y no se encuentran en TARV; y representa un 77% del total de personas que conocen su diagnóstico de VIH y no se encuentran en TARV, lo que en término nominales asciende a casi 16.000 personas.

En el caso del tercer pilar se logran buenos resultados, del orden del 90% de las personas que se encuentran en TARV alcanzan la carga viral suprimida. Al igual que el informe de la región, la mayor brecha se ubica en el segundo pilar.

Situación del VIH y Sida en Chile 2021.

De acuerdo con la información entregada por el Instituto de Salud Pública[5] -ISP- a noviembre de 2021, los casos confirmados por VIH alcanzaban 4.538 casos; de los cuales 3.865 (85%) corresponde a varones y 673 a mujeres (15%), siendo el grupo etareo entre 25 y 29 años el más afectado (1.058 casos) seguido de 30 a 34 años (970 casos) y 20 a 24 años con 620 casos. Al desagregar por sexo, las mujeres se diferencian ya que el grupo etareo de 35 a 39 años alcanza el segundo lugar con mayor confirmación.

Respecto de las/os adolescentes, en total representan el 2,3% de los casos confirmados; los varones son 91 casos, mientras que en las mujeres se confirmaron 14 casos.

La principal nacionalidad de los casos confirmados es de Chile (56.6%), seguida de Venezuela (20.0%), Haití (6,6%), Colombia (5.3%), Perú (3,9%) y Bolivia (2.4%), entre otras nacionalidades.

La evolución de los casos confirmados en nuestro país, desde 2012 hasta noviembre de 2021 es la siguiente:

Cifras en Chile

La disminución de las cifras de los últimos años están impactadas por la pandemia de COVID-19, con un sistema de salud volcado a dar respuesta a la emergencia sanitaria, las restricciones a las que nos vimos sometidos y la inoperancia del Ministerio de Salud que no dispone de Test Rápidos de VIH en el sistema primario de atención de salud, lo que nosotros conocemos como Consultorios o Centros de Salud Familiar -CESFAM-, que es el principal lugar donde concurre la población cuando tiene dudas sobre su situación serológica.

Las cifras del último año consolidan la tendencia de una epidemia que afecta de manera principal jóvenes entre los 20 y 29 años, seguido de 30 a 39 años. Se mantiene en un 85% la prevalencia en hombres y aumenta el porcentaje de personas extranjeras, las que casi alcanzan la mitad de los nuevos diagnósticos por VIH.

En la próxima columna detallaremos la performance de AHF Chile y los desafíos que deberemos enfrentar en el nuevo año, con una nueva administración en el gobierno y acercándonos al 2025 para visualizar si la senda elegida es la correcta.

[1] UNAIDS. (2021). Estrategia Mundial contra el SIDA 2021-2026. Acabar con las Desigualdades. Acabar con el SIDA. Ginebra.

[2] Ibid. Pág. 16

[3] UNAIDS (2021). UNAIDS DATA 2021. Ginebra.

[4] En el I Foro Latinoamericano y del Caribe, la brecha en el primer pilar llegaba al 70%

[5] Respuesta del ISP a solicitud de información pública entregada en enero de 2022, no se encuentra procesada la información del mes de diciembre de 2021.

AGENDA TU CITA
×