De acuerdo a las cifras entregadas por el Instituto de Salud Pública, el año 2019 se diagnosticaron 7.201 personas con resultado positivo a VIH¹. El año pasado, la cifra disminuyó a 4.416 personas notificadas por VIH². La disminución ha sido atribuida a la menor cantidad de test y exámenes de VIH realizados con motivos de pandemia. Según información periodística, el Ministerio de Salud habría situado en un 1.500.000 de test en el 2019, mientras que el 2020 fueron 1.200.000³.

Lo cierto es que las personas tuvieron menos posibilidades de hacerse un Test de VIH ya que el sistema público de salud se volcó a la respuesta del COVID-19, postergando las otras patologías; asimismo, las organizaciones de la sociedad civil que ofertamos puntos de atención estuvimos restringidas por las condiciones sanitarias impuestas por la autoridad de salud. 

En este contexto, es posible que la disponibilidad del Auto-Test para VIH era una estrategia adecuada para que las personas conociesen su situación de salud y adoptaran las medidas necesarias según ese diagnóstico. Ya sea vincularse al sistema de salud, en caso de ser un resultado reactivo; o, de generar una estrategia de gestión del riesgo ante una posibilidad de contacto sexual sin condón.

En momentos que teníamos el peak de casos por COVID-19 en el país, se nos acercaron dos personas que habían adquirido un Auto-Test de VIH de manera online, cuyo resultado había sido reactivo. Activamos nuestro Centro de Testeo de VIH para su confirmación y posterior vinculación a un hospital. Esta experiencia nos remitió a volver sobre la opción del Auto-Test de VIH como oferta en la Estrategia de la Prevención Combinada.

¿Qué piensan nuestras/os usuarias/os del Auto-Test de VIH?

Hace unos meses, cuando no sabíamos cómo se iba a desarrollar la pandemia, estábamos con algunas comunas en cuarentena y con toque de queda en todo el territorio, aplicamos una encuesta sencilla para conocer la opinión de nuestras/os usuarias/os acerca del Auto-Test de VIH.

Contestaron la encuesta 194 personas, siendo un 72,2% de género masculino, un 21.1% de género femenino, un 2.6% de género trans femenino, un 0,5% trans masculino y un 3.6% se declararon no binario. Las principales edades se encuentran entre los 20 a 39 años. 

A la pregunta: ¿De que existir un Auto-Test de VIH en nuestro país, lo utilizarías? Un 97,4% contesto que SI, mientras que un 2.6% contesto NO. Un 6.7% reconoció que había usado un Auto-Test de VIH anteriormente. 

Cuáles serían los lugares más fáciles y cómodos para adquirirlos, un 55% prefería farmacias; un 35% optó por ONG’s como la nuestra y un 22.7% se inclinó por consultorio o CESFAM.

Finalmente consultamos por la información que creían necesaria en caso de aplicarse un Auto-Test de VIH. Un 68,4% requería información sobre el uso del Auto-Test de VIH; un 63,4% se inclinó por la opción de conocer a dónde debe recurrir en caso de ser reactivo al Auto-Test de VIH. Le sigue un 46,4% información sobre la confiabilidad del Auto-Test y por último información sobre el VIH y sobre los métodos de prevención del VIH (11,5% y 16,3% respectivamente)

Los datos son alentadores si se pretende ofertar un Auto-Test de VIH, existe una predisposición a su uso por parte de la población con los resguardos de información que se solicita.

Una sorpresa es que las personas prefieran las farmacias antes que el consultorio para la adquisición. Si es en un consultorio, debería ser gratis; pero las personas al parecer prefieren el anonimato del mercado para adquirir dicho producto.

¹Instituto de Salud Pública. (2020) Respuesta a solicitud de información
²Instituto de Salud Pública. (2021) Respuesta a solicitud de información
³Diario El Mercurio. Casi 4.500 casos de VIH en 2020. 23 de mayo de 2021

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